por MSc. Rodrigo Borda
Introducción
Durante décadas, el entrenamiento de fuerza en niños ha sido motivo de controversias, muchas veces sustentadas más en creencias populares que en evidencia científica. Preguntas como “¿Puede afectar el crecimiento?”, “¿No es peligroso levantar pesas a tan corta edad?” o “¿No deberían hacer solo juegos?” siguen vigentes entre padres y entrenadores.
Sin embargo, hoy contamos con un consenso sólido entre las principales instituciones científicas y profesionales del mundo que responden con claridad:
El entrenamiento de fuerza en niños es seguro, eficaz y altamente recomendable cuando se planifica de forma adecuada.
¿Qué se entiende por entrenamiento de fuerza en niños?
Según la National Strength and Conditioning Association (NSCA), el entrenamiento de fuerza se refiere a cualquier ejercicio físico que utilice resistencia o sobrecarga para mejorar la fuerza, potencia muscular y/o resistencia local.
En el caso de los niños, esto incluye:
Ejercicios con el propio peso corporal (como sentadillas, lagartijas, trepar, etc)
Juegos motores con elementos resistentes o inestables (cinchada)
Uso de bandas elásticas o mancuernas livianas.
Movimientos técnicos adaptados, como lanzamientos o arrastres
Este enfoque busca el desarrollo neuromuscular, la mejora del control motor y la preparación física general, no la hipertrofia muscular.
¿Desde qué edad pueden comenzar?
La NSCA y la American Academy of Pediatrics (AAP) afirman que los niños pueden comenzar a entrenar/estimular la fuerza a partir de los 6 a 7 años aproximadamente, siempre y cuando:
tengan la madurez suficiente para seguir instrucciones,
el programa esté supervisado por profesionales calificados,
se utilicen métodos apropiados a su nivel de desarrollo/maduración.
De hecho, Faigenbaum y Myer (2010), dos referentes internacionales en el campo del entrenamiento pediátrico, destacan que:
“la edad cronológica no debe ser la única guía; el desarrollo emocional y cognitivo también es fundamental”.
Instituciones que avalan el entrenamiento de fuerza en niños
NSCA (National Strength and Conditioning Association)Publicó pautas específicas para el entrenamiento en jóvenes, actualizadas en 2022.
American College of Sports Medicine (ACSM) reconoce sus beneficios sobre la salud ósea, la composición corporal y el control del peso.
Canadian Society for Exercise Physiology (CSEP), lo promueve como parte integral de un desarrollo físico multilateral.
UK Strength and Conditioning Association (UKSCA), subraya la importancia de desarrollar fuerza desde edades tempranas con un enfoque progresivo.
Beneficios científicamente comprobados
El entrenamiento de fuerza en niños:
Mejora la composición corporal (↓ grasa, ↑ masa magra)
Incrementa la fuerza y la resistencia muscular
Favorece el desarrollo de huesos más fuertes (osteogénesis)
Disminuye el riesgo de lesiones deportivas
Contribuye al desarrollo de la autoestima, disciplina y motivación
Además, el entrenamiento de fuerza puede ser una herramienta valiosa para combatir el sedentarismo infantil y prevenir enfermedades crónicas desde la infancia.
¿Qué debe tener en cuenta un entrenador o padre?
- Evaluar la madurez y disposición del niño
- Supervisión profesional calificada
- Enfoque lúdico, progresivo y variado
- Prioridad en la técnica y la seguridad
- Integración con otras actividades deportivas y recreativas
Conclusión
Lejos de ser peligroso, el entrenamiento de fuerza en niños es una herramienta clave para su desarrollo físico, psicológico y social.
Instituciones líderes y expertos como Faigenbaum, Lloyd, Myer y Behm coinciden en que su implementación adecuada puede marcar un antes y un después en la salud y el rendimiento futuro del niño o adolescente.
Padres y entrenadores tienen hoy una responsabilidad: informarse, formarse y aplicar lo que la ciencia ya respalda, dejando atrás los mitos del pasado.
Hasta la próxima entrada!!
Referencias
- Faigenbaum, A. D., & Myer, G. D. (2010). Resistance training among young athletes: Safety, efficacy and injury prevention effects. British Journal of Sports Medicine, 44(1), 56–63.
- Lloyd, R. S., et al. (2014). Position statement on youth resistance training: The 2014 International Consensus. British Journal of Sports Medicine, 48(7), 498–505.
- National Strength and Conditioning Association (NSCA). (2022). Youth Resistance Training Guidelines.
- American Academy of Pediatrics. (2008). Strength training by children and adolescents. Pediatrics, 121(4), 835-840.
- Behm, D. G., Faigenbaum, A. D., et al. (2008). Canadian Society for Exercise Physiology position paper: Resistance training in children and adolescents. Applied Physiology, Nutrition, and Metabolism, 33(3), 547–561.
- UK Strength and Conditioning Association (UKSCA). (2019). Youth Training Guidelines.