Comprendiendo el PHV y su Relevancia en el Deporte
por MSc. Rodrigo Borda
El Pico de Velocidad de Crecimiento (PVC) o Peak Height Velocity (PHV) representa el momento de mayor aceleración en el crecimiento longitudinal del cuerpo durante la pubertad. Identificar esta etapa es clave para entrenadores que trabajan con jóvenes atletas, ya que marca una ventana crítica de desarrollo físico y adaptaciones fisiológicas (Lloyd & Oliver, 2019; Armstrong, 2019).

La maduración biológica no siempre coincide con la edad cronológica, por lo tanto, entrenar según el PHV permite ajustar la carga de entrenamiento de forma individualizada, optimizando el rendimiento y reduciendo el riesgo de lesiones (Malina et al., 2015; Lloyd & Oliver, 2019).
Edad Biológica vs Edad Cronológica
El desarrollo físico en adolescentes deportistas varía ampliamente. Dos atletas de 13 años pueden diferir en hasta 4 años en su madurez biológica. Por eso, es más efectivo categorizar el entrenamiento en fases: Pre-PHV, Mid-PHV y Post-PHV. Cada una presenta particularidades fisiológicas, neuromusculares y psicológicas que deben ser consideradas (Beunen et al., 1997; Armstrong, 2019).
Cómo Medir el PHV de Forma No Invasiva
Los métodos más validados para estimar el PHV se basan en variables antropométricas como la estatura, el peso corporal, la altura sentado y la longitud del tren inferior. Estos datos se utilizan en ecuaciones predictivas como la de Mirwald et al. (2002), que permiten estimar la distancia de un joven respecto a su PHV.
En años posteriores, Moore et al. (2015) propusieron una modificación a este modelo, mejorando su precisión en muestras deportivas específicas y ofreciendo valores de error estándar más bajos.
No obstante, Malina y colaboradores han señalado que estos modelos, aunque útiles en poblaciones generales, pueden no ser tan fiables para estimar la edad de maduración a nivel individual, especialmente en atletas con tasas de crecimiento atípicas o en contextos competitivos de alta exigencia (Malina et al., 2015).
Aunque presentan cierto margen de error, estas herramientas siguen siendo prácticas, económicas y aplicables en campo (Mirwald et al., 2002; Moore et al., 2015; Armstrong, 2019; Malina et al., 2015).
En entradas futuras te enseñaré las fórmulas y cómo construir una planilla de trabajo práctica para tus atletas.
PHV y Ventanas de Oportunidad en el Entrenamiento
Durante el crecimiento y desarrollo juvenil, el entrenamiento debe alinearse con las tres etapas principales del PHV: Pre-PHV, Mid-PHV y Post-PHV (Lloyd & Oliver, 2019).
En la etapa Pre-PHV, antes del pico máximo de crecimiento, los entrenadores deben enfocarse en el desarrollo de habilidades motoras fundamentales, la coordinación, el equilibrio, la agilidad y la fuerza.
Esta etapa representa una ventana óptima para la adquisición de patrones de movimiento eficientes, aprovechando la alta plasticidad neuromuscular del niño.
Durante el Mid-PHV, que coincide con el mayor ritmo de crecimiento en estatura, se observa un incremento natural en la liberación de hormonas como la GH, IGF-1 y testosterona (Malina et al., 2004; Perez-López et al., 2010).
Esta etapa marca una ventana de oportunidad crítica para el desarrollo de la fuerza relativa (y todas las manifestaciones que se desprende de esta), la movilidad articular y la técnica. Sin embargo, también es un periodo en el que la coordinación puede verse temporalmente afectada por los cambios antropométricos rápidos, lo que aumenta el riesgo a lesiones articulares, por lo que el enfoque debe ser técnico, progresivo y controlado
En la fase Post-PHV, con la estructura corporal más estabilizada, los entrenadores pueden aumentar gradualmente la intensidad y especificidad del entrenamiento. Es el momento adecuado para introducir mayores cargas, consolidar patrones de fuerza y desarrollar capacidades específicas relacionadas con el deporte practicado (Lloyd & Oliver, 2019).
Estas "ventanas de oportunidad" son momentos clave para estimular adaptaciones fisiológicas duraderas, siempre que el entrenamiento respete el ritmo de maduración biológica y se adapte individualmente.
Maduración Temprana vs Tardía: Implicancias para la Selección
Los atletas con maduración temprana suelen destacarse físicamente en edades escolares, lo que puede llevar a una sobreexposición competitiva y un sesgo en la selección. Sin embargo, estudios longitudinales muestran que los maduradores tardíos pueden alcanzar niveles de rendimiento igual o superiores en la adultez (Beunen et al., 1997; Lloyd & Oliver, 2019). Por eso, es clave que entrenadores y clubes eviten decisiones prematuras basadas únicamente en el desempeño físico observable.
Aplicaciones Prácticas para el Entrenador
Realizar mediciones antropométricas cada 3-6 meses.
Clasificar atletas por etapa de maduración (no sólo por edad).
Diseñar programas específicos para Pre-, Mid- y Post-PHV.
Promover la diversidad motriz y el desarrollo de habilidades coordinativas.
Evitar decisiones prematuras basadas únicamente en el desempeño físico observable.
Conclusión
El conocimiento sobre el Pico de Velocidad de Crecimiento permite a los entrenadores maximizar las adaptaciones del entrenamiento, respetando los ritmos naturales de desarrollo de cada joven. Incorporar la edad biológica como eje de programación no solo mejora el rendimiento, sino que también protege la salud y fomenta la continuidad deportiva.
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Referencias
- Armstrong, N. (2019). Development of the Youth Athlete. Routledge.
- Beunen, G., Ostyn, M., Simons, J., Renson, R., Van Gerven, D., & Claessens, A. (1981). Chronological and biological age as related to physical fitness in boys 12 to 19 years. Annals of Human Biology, 4(2), 153–164.
- Lloyd, R. S., & Oliver, J. L. (2019). Strength and Conditioning for Young Athletes: Science and Application. Routledge.
- Malina, R. M., Rogol, A. D., Cumming, S. P., Coelho e Silva, M. J., & Figueiredo, A. J. (2015). Biological maturation of youth athletes: Assessment and implications. British Journal of Sports Medicine, 49(13), 852–859.
- Malina, R. M., Bouchard, C., & Bar-Or, O. (2004). Growth, maturation and physical activity. Human Kinetics.
- Mirwald, R. L., Baxter-Jones, A. D. G., Bailey, D. A., & Beunen, G. P. (2002). An assessment of maturity from anthropometric measurements. Medicine and Science in Sports and Exercise, 34(4), 689–694.
- Perez-López, F. R., Chedraui, P., & Cuadros-López, J. L. (2010). Bone mass gain during puberty and adolescence: deconstructing gender characteristics. Current Medicinal Chemistry, 17(5), 453–466.